jueves, 25 de marzo de 2010

EL oráculo del mono (patrocinado por Mr.K)

¡Por mis pulgas!

Oh Darwin eres sabio, habla desde la Heliconita y que tus monas ilustres inspiren este relato. Mr.K

“Figurado, figurado…” Mono

Oh Platón, las ideas cuestan caro, otras cosas también, pero fíjate de seguro que esta conversación parece inverosímil. Y no me hables del Banquete que soy una bestia. Mr.K

“Monotemático, monotemático…” Mono

¡¡¡Lewis!!! Díctame un enunciado, justamente la elocuencia es mi don innato. A que no te lo esperabas tío. Mr.K

“Las mariquitas, obviamente, son rojas con putitos amarillos” Mono

Cortazar, Cortázar ¿cómo cantan los duendes? Mr.K

“Abren el hocico y posteriormente doblan su lengua bípeda para entonar las ondas musicales” Mono

Ahora que estoy inspirado espero recordarles a todos, lo difícil que es hacer que un mono hable. Primero tienes que purificar tu alma a través de peripecias que sólo un loco puede hacer; el ridículo pues es una necesidad que “obviamente” es una necesidad.
Esto todo lo puede aclarar los payasos que obviamente, saben más que yo. Mr.K

“Es un poco convencional eso de declararte ridículo cuando sabes que es tácito” Mono

Sin embargo insisto que me digas una de Borges. Mr.K

“Esto simplemente se me va de las manos, ¿cuántos “Yosss” pretendes inventar? El tu de ahora no es el mismo que el de ayer, ¿no lo entiendes?”

Él, que no es más que uno que ya hubo antes, menea la cola esperando la constancia de que tendrá los merecidos aplausos. Risas.

(Diéresis)
El mono hace reverencia al público, cantando como duende, saltado como un conejo, y se va.
Mr.K hace lo mismo…

Agradecimientos a Tim Burton quien inspiró la escenografía del circo.

Kimberling Longueira

miércoles, 10 de febrero de 2010

Breve historia de los ancianos.

Dos ancianos surcan los mares del olvido. Dos ancianos cuya mayor anécdota fue concebir a tres hijos. Una mujer los ayudó mientras pudo. Una niña les pide a gritos que la socorran.

Ventanales de gran tamaño dejan pasar una inmensa luz celestial, bordeando sus rostros. Han pecado por ignorancia, han pecado por querer ser fuertes.

Una casa soñada por Ivonne, donde sus nietos puedan contar chistes y salir corriendo al oler el sabroso guiso que ella les haría. Un guiso cuyo olor yace en su imaginación.

“Qué no daría yo por tenerlos a mi lado. Por disfrutar al verles la cara de satisfacción por el sabor salado de mí guiso.”

El pensar y los recuerdos. Los ancianos, ricos de espíritu pero sin morada fija. Y qué no daría la soñadora por tenerlos con ella. Por abrazarlos y decirles que todo va a estar bien.

Un lujoso avión de juguete esperaría para ser elevado por sus nietos. Una fantasía de Carlos, el abuelo. Un repertorio de chistes y disparatadas obras para ser representadas por lo pequeños. He ahí un mundo majestuoso y exquisito formado por el bienestar familiar.

“¡Y mis inventos me harán rico!”

El ingenio malogrado por falsas esperanzas se empeña en continuar. Carlos es un genio que no valora su talento, pecado mortal.

Ivonne es la mujer que sueña con el glamour de Chanel y salir de compras con sus nietas, qué privilegio y coquetería. La admiración de todo el que la mira comiendo helado y posando con su linaje a cualquier transeúnte de París.

Sin embargo las ilusiones crean asperezas, y con ellas los desengaños. —Pero aún queda algo—dijo Ivonne a su nieta, a la que ella responde—No, no queda nada, la onerosa vida es un recoveco de traición y desaventurazas.” —No marques sentencia, hijita mía, no me has dejado terminar—la niña con sus grandes ojos, esperando una respuesta que garantizara algún recurso, esperó y con voz soñolienta le dijo—estás tan lejos, casi no te oigo sólo intuyo tu cálido abrazo —.Pero casi ignorando la cosa, con una sonrisa marcada por el infortunio, pero no forzada, dijo Ivonne—Es el amor, no el pasional ni el que se construye forzado por la voluntad, es que se genera detrás de complicaciones, engaños y piruetas; de peleas y reconciliaciones de errores y disculpas. Es la cura de la humanidad, pero ésta parece inmune, no te dejes engañar; es muy fácil, que te lo digo yo, que he ido y he vuelto.

¿Pero es el fin entonces? ¿En el destino y sus piruetas, es un sueño el amor? Preguntó la niña—ésta sólo pensaba en fácil que es hablar de amor, pero lo distinto que era, mientras la borrosa imagen de los ancianos se hacia más ambigua y lejana—Espera, antes de que te vuelva a ver y me dejes confusa, ¡responde!

Soñar como lo hacen los de corazones puros es amar—la sonrisa de Ivonne era inmensa, no había nada de malo en amar, aun cuando el mundo se desplomara era el único motor, el único aferro. Pero la niña quedó intrigada y sólo alcanzó a decir: Si es tan fuerte por qué tan mala racha, sólo digo que el amor es un arma de doble filo, mortal, e hiriente.

Dos sabios ancianos, derivan a su suerte, aun con la esperanza de sus palabras.

Kimberling Longueira

viernes, 8 de enero de 2010

En cine impone su marca como el séptimo arte. Análisis del ensayo de Walter Benjamin

Cuando Benjamin Walter en su ensayo La obra de arte en su época de reproductibilidad técnica habla de la fugacidad del arte en tanto el siglo XX y su importancia con los avances tecnológicos, que bien se quería llegar a hacer un arte como en el futurismo (y antes con los impresionistas siglo XIX). Algo que pareciera que el autor califica como utópico; pues las artes plásticas están en crisis. ¿Cómo hacer con algo manual y representar (en el caso de los futuristas) tecnología con lo que no lo es. Más allá de los manifiestos, las artes plásticas están en crisis en la medida en "avanzar" se convirtió en una necesidad. Para ello Benjamin dice que el cine se ha impuesto como arte gracias a su forma de reproducción. Si entendemos, claro está, que hay un fenómeno masivo en cuanto a lo que llega más con rapidez al colectivo. De esta manera el cine, (con todo lo que implica su simbología) se ha hecho (por muchas razones que mencionaré luego) la gran industria que abarcando música-aunque esta dimensión del arte también ha alcanzado llegar a las masas a su manera- artes plásticas, literatura...Es a fin de cuentas un medio masivo por el que muchos logran identificarse.

Benjamin cita a Abel Gance: "Shakespeare, Rembrant, Beethoven, harán cine...Todas las leyendas, toda la mitología y todos los mitos, todos los fundadores de religiones incluso..esperan su resurrección luminosa, y los héroes se apelotonan, para entrar, ante nuestras puertas" Esto fue en 1927 ahora agrego yo ¿ y es que no lo ha logrado?

Estamos ante un fenómeno que se funde a lo grande. El que haga cine y sepa cómo "hacerlo" en el mejor sentido de la palabra, tiene poder para convencer y ( esta palabra es medio petulante) "alienar" y conseguir "de cierta manera" su propósito. Y si no es así,
por qué no ven los mejores trabajos como el de Charles Chaplin, o Scorsese, Tim Burton James Cameron. Este último con el "boom" del momento, bien merecido, "Avatar": Ciencia ficción, drama, acción...y esto no es nada comparado con lo que puede significar para cada espectador toda la visión de James Cameron.




martes, 5 de enero de 2010

Sobre el consumo y "todo" eso. Y el ensayo de Daniel Mato

Todas las industrias son culturales: Crítica de la idea de industrias culturales y nuevas posibilidades de investigación. De Daniel Mato

Ante todo este es un ensayo “frio” cuya única intensión es dar en la Llaga. Escueta mediatizado, contradictorio, superficial. Nada de pragmatismos hipotéticos que puedan excluir o incluir; aquí estamos todos: TODOS. Los que leemos, los que no leemos, los que nos vestimos, los que no: Estructuralismo de “pura cepa”. Mr. K

Me permito utilizar un lenguaje medianamente interesante para el crítico. Después de todo, tengo que aceptar que no todos leen esto (lamentablemente), alejarme de esas “utopías retóricas”, (y todo eso), etcétera; acuerdos tácitos, en fin…

El tema de la industria, la cultura, ¿qué es lo cultural? (una pregunta original):El cómo eso pueda llegar a ser una mezcolanza que se polariza, interactúa; que nos une como una red heterogénea y hace ósmosis hasta llegar a la “metástasis”.

Para cumplir con lo que iba, retomo las palabras de Daniel Mato en su ensayo (cuyo título está al principio del texto, “novedad”). Se habla de las industrias (sorpresa). El autor hace su exposición donde aclara que es una investigación en la que se intenta profundizar sobre el tema del consumo; los que consumen, el arte como consumo, (no incluye al “pop art”).

Mato lleva a relucir el ensayo de Max Horkheimer y Theodor Adorno (Dialéctica de la ilustración, 1947) debido a los términos que son menester para su propia reflexión en cuanto a la “industria” se refiere: “industria culturales” “consumo cultural”. De allí se podrán imaginar que las dimensiones de estos términos son inagotables, por decirlo de alguna manera. Hay que precisar que lo términos interactúan entre sí, de manera tal que no sabemos si somos NOSOTROS (los consumidores) o los “productores” los que se adaptan a las necesidades de uno o del otro, (a mi parecer ya no hay diferencia). La industria trata de “complacer” al consumidor; elabora unos patrones (más allá de la manufactura), ciertas encuestas que se adaptan “a”; o si el consumidor opta por tomar lo que se le presenta, le da gusto, o creemos que nos da gusto, algo que ya ni sé si es necesario o no, pero que deleita ciertamente…

Industrias Culturales:

Continúo con Mato, quien metódicamente hace unos apartados entorno a la “industria Cultural” se refiere. Aquí viene lo bueno señores, (simbólicamente claro está).
Dice mato sobre el producto: “Son adquiridos y utilizados por los consumidores, no sólo para satisfacer una necesidad (nutrición, albergue, movilidad, entretenimiento) sino también para producir sentidos según sus valores específicos e interpretaciones del mundo.”

Voilá (listo pues). Parto de lo que dijo Mato, para referirme a los productos como símbolos que, identifican, o mejor dicho “características simbólicas” que representan “algo más” para el consumidor; es una manera del vivir. Algo que incluye a personas que viven de ello; y con eso me refiero a obreros, a los que trabajan y viven de ello como a los que no.

Primer apartado: “Sobre la industria del juguete como industria cultural”

Aquí resalta como cosa rara la Barbie, ¿y por qué no si es tan popular? Yo tuve una Barbie y me gustaba ¿a qué niñita no le regalaron una? Aunque prefiera los carros y la guerra, y las calaveras y los Hot Wheels; cualquier juguete es válido. Pero se habla del respeto por los cánones de belleza que esta muñequita linda (y las mentes maestras, eso no hay que negarlo) impone “tácitamente” implícito, pues. Lo que pasa es que la cosa se pone fea, cuando niegan las otras razas existentes y de ahí cuando Carol Moog tuvo la genial idea de crear a dos muñecas con las cuales ,personas afro descendientes se pudieran identificar (porque hacía falta, es decir se convierte en una necesidad de consumo también). Tampoco hay que negar que este producto, sea un juguete, y eso conlleva a que es un objeto que sirve para despejar para alimentar el imaginario infantil y adulto también, porque todos somos consumidores.

Sobre la industria del vestido:

Bien, unos viven de ella, otros vivimos con ella, otros la niegan aunque estén en ella, pero esta industria se ha convertido en un modo con el que este producto muchos se identifican y hasta definen su personalidad y su círculo social (algo de esto lo explica más pulido Mato).
Negarlo sería algo hipócrita. Todos estamos en Matrix y los que se creen estar “fuera” entran en otra matriz a la que consideran “más real”; pero es otra Matrix al fin y al cabo.

Para no irnos tan lejos, tenemos ciertas tribus urbanas que se identifican y se excluyen de ciertos círculos con su manera de vestir o andar, no todo ello es frívolo, es algo casi existencialista. Los góticos se viste de negro, tiene ciertas cosas que deben respetar con el vestuario; hay ciertas industrias para cada estilo (CONSUMO). Los músicos desarreglados de los noventa la llamada generación X, su manera de ser se vio reflejada en su ropa, moda en los 90’s: Ser desarreglado. Proclamar tu individualidad colectiva a fin de cuentas. Yo estoy ahí y lo acepto, y me gusta.
En “El diablo viste de Prada” película dirigida por David Frankel, hay un señalamiento a esto. Es una manera del vivir. No es ni “yin” ni el “yang”. Si es frívolo o si no lo es; existe, y muchos individuos, trabajadores, etcétera…viven de ello o puede representar algún tipo de esperanza o desesperanza.

“Las modas responden al deseo de los individuos de pertenecer a un grupo social específico y a la vez diferenciarse dentro de esos grupos.”

“Identificación colectiva individual” Daniel Matos

De la industria de los carros y comida, es casi lo mismo. Todo es parte de la globalización, todos y todos queremos ser bellos, tener una identificación, hablar como se debe (según la tribu en la que estés) sólo que unos exageran otros no. Fenómenos se presentan y se representan y al mismo tiempo consumimos; nos retroalimentamos de chatarra y algunos nos encanta. Ahora, que el mundo está más frívolo(y esto es una reflexión personal) ya eso es: “harina de otro costal.”

Frase del día: “La explicación es un error bien vestido” Julio Cortázar
"Thak you very much"

El mono merece los méritos
Kimberling Longueira

EL oráculo del mono (patrocinado por Mr.K)

¡Por mis pulgas! Oh Darwin eres sabio, habla desde la Heliconita y que tus monas ilustres inspiren este relato. Mr.K “Figurado, figurado…” ...