domingo, 22 de noviembre de 2009

Arte AMATEUR sin sentido:


“Hoy partiré a la deriva. Seguiré con ese vago experimento casual de escribir lo que sea, gastando el precioso tiempo en divagaciones ignotas (y en adjetivos ridículos que diviertan a las personas).”Mr. K
No es lo mismo ir a comprar el pan y la Coca-cola con música que sin ella (“oh el arte, sin él nuestra existencia sería un gran hueco en el universo (aunque lo sea, literalmente”). Suena entonces “Leave me Kitten Alone” The Beatles, mientras pasa por la calle del frente Sussan Lennon -- una pintora que eligió discretamente correr por su suerte (y de quién más) las calles Caraqueñas; pintando por 5 Bs retratos que bien podrían valer más-- ¿Valer? ah claro, los valores… ese algo que se inventó para generalizar las cosas que paulatinamente nos convierten en una gran masa disgregada de la “individualidad” (mal valorada por cierto) pero eso es sólo un pensamiento ¿no?
Todo parte del circo: Entonces tenemos a una inglesa que asegura que es familia (lejana) del mismísimo John Lennon; pinta retratos por 5 Bs en la mal segura calle Fermín Toro. Simpática, alegre, empecinada en quedarse porque a según en su país no consigue lo que aquí halló (no me ha dicho lo que es, pero creo tener una intuición al respecto) es maltratada, por la dueña de la panadería y que porque “no se baña” “molesta a los clientes”; a mí, por otro lado, me cae bien Sussan hasta me regaló un retrato. Lo que creo es que ellos no se deben ni imaginar que ella encontró aquí algo que parte de su filosofía del “buen vivir”; embriagarse, como solía decir Baudelaire, (por lo visto ella se “embriaga” mejor aquí que allá) de maravillas a según y de otras cosas que omitiré.
La pintora del circo (rescatando un poco la narración) está retratando a un señor “X” en su camioneta azul de paquete. Mr. K pasa justa al frente donde hace dos días un policía fue desterrado de este plano (ay… así suena hasta bonito), ¡hace dos días! Nada al respecto, la ley del silencio, qué si no…
Sin embargo, la música sigue sonando (el mundo sigue girando), seguiré leyendo a Cortázar dentro de un rato. Compro el pan y la Coca-cola, me rió, sonrío con miedo (suprimir lo del policía) ¿Y si con una palabra mágica (“suprimir”) uno pudiera olvidar?; claro, si fuera así de fácil haría una receta, la vendería a una editorial y haría famoso hasta al barrendero de la dichosa empresa.
Por otro lado, uno debería comer cuando tenga hambre (pan o Coca-cola). Los horarios son reglas necesarias pero ¿para comer? Me quejo de los horarios como un buen patriota, me quejo del hambre y de las guerras como buen humanista (¿acaso existe esto: “buen humanista”?). Mejor pienso en el circo, la bailarina solía ser prostituta (eso es), luego, al ser bailarina, siguió en esas pero por mero gusto y Puff:
(“Esto no es una pipa” “esto no es aquello”, las pipas de Magritte y la opinión de Foucault al respecto, y “Esto no es una prostituta”; es una bailarina porque así lo dijo Mr. K)
Los “aquellos”, la mala influencia de Cortázar y Lewis Carroll. Es por eso que nadie entiende lo que escribo, y sin embargo me arriesgo a publicarlo; como me arriesgué a conseguir Rayuela. Fue un éxito (no cabe duda) de la improvisación, o quizá de la astucia, un gran acto de magia, decir casualidad sería empequeñecer el acto; así que tengo Rayuela por simple acto magia. “Sin vergüenza” me dijo en cuanto se lo conté a Tía Rosa… ¿Vergüenza? Lo siento tía ya perdí la noción de esa palabra (Excusez-moi) o como sea que se diga en francés.
Y prosigo, hasta que la palabra “proseguir” se difumine en el pasado. Escucho a “I me mine” con la vaga esperanza de que quizá alguien logre leer esto, sólo leerlo, no entenderlo (aunque entender sea un deporte que da gusto, debo admitir). En fin con esta clase de escritos nunca se sabe, se encuentra uno con cada horror que hasta resulta divertido desglosarlos.
Kimberling Longueira

lunes, 9 de noviembre de 2009

¿"Folklo-re" venezolano?: La Patilla de Aquiles Báez

"Latino-americano", ¿qué representamos como tal? ¿Es nuestro pensamiento propio? ¿Qué podemos hacer con lo nuestro, cosa que según ha sido "un regalo" del europeo?

Son muchas preguntas las que tendríamos que plantearnos para (aunque no lo parezca) no llegar a nada, es decir para que nuestra respuesta "filosófica"no se reduzca a un algo que responde sólo con lo que hay. Pues, siguendo esto, pareciera ser, que pertenecemos a un lugar cuya única visión del mismo ha sido la propuesta del "Paraíso perdido de occidente": Un terreno lleno de encanto exótico, con sus sujetos en un principio tildados de salvajes; personas que estarían muy por lo lejos, de ser parte de eso llamado "Progreso".

Entonces a los nacidos en las nuevas tierras (los hijos de las mezclas raciales), heredamos una lengua, un conocimiento, que si bien no se engendró aquí como tal, es parte de nuestro recurso intelectual , paradójico, pero cierto.

Ahora bien, Walter Mignolo (Las geopolíticas del conocimiento y la colonialidad del poder, entrevista por Catherine Walsh) nos habla de este tema con más claridad, dice que nuestro conocimiento ha sido el producto de lo que llama "colonialidad del poder". En este sentido apunta, a que nuestras bases intelectuales como latinoamericanos han sido "impuestas" por las de occidente; siguiendo esto lo compara con lo que sucede con la economía, y dice que así como países del Suramérica no son el patrón dominante mundial en este ámbito político, como bien lo dijo Mignolo si se derrumba su economía, no afectaría en nada a la mundial. Lo que salva el interlocutor de este tema es que con el conocimiento se puede obtener un algo nuevo, (por decirlo de alguna manera )que responde a las necesidades como artistas, habalndo de este caso en particular.
Por otro lado, retomando todo esto, existe un "ahora" con el que muchos artistas latinoamericanos luchan por su autonomía como autores, en un mundo, donde bien sabemos, está dominado por agentes externos a nuestra cultura; encontramos entre ellos a Aquiles Báez (músico, compositor venezolano) quien se define como artista , cuyas tendencias musicales han sido en pro de lo auténtico; su música proyecta un tropicalismo que se fusiona con el Jazz, con influencias de Baden Powell, Carlos Jobin, Egberto Gismonti, entre otros. En el prólogo de una de sus recientes producciones La patilla, expone sus inquietudes con respecto a la posición de la música como representante universal de latinoamérica, específicamente de Venezuela, citando sus plabras:
" Hemos crecido adoptrinados por modelos que ideológicamente no nos representan, razón por la cual a la hora de definirme como creador, ha habido problemas con los adjetivos que me deben calificar. Para los jazzistas he sido muy folklórico; para los folklóricos, puedo ser muy académico, soy muy popular y , para los populares soy muy académico. Somos el resultado de un concepto mestizo y sin tantas etiquetas; por eso pienso que mi música es tan ecléctica como el paisaje y pertenece a un espacio que no es lineal, sino fractal."

A las palabras de Aquiles, no hace falta agregar que mantiene una conciencia clara del mestizaje por el que se conduce el artista; pues como músico se maneja entre dos vertientes que lo identifican aún más con lo nuestro.

Por otro lado, apartando todo ello, la respuesta de nuestra identidad, personalmente, es lo que podamos hacer con lo que hallamos en nuestro trópico, en nuestro paisaje del día..."fusionando"(con cuidado y entre comillas) siempre con la interperie de nuestro gentilicio, de lo nuestro con lo otro.

Aquí les dejo algo de Aquiles Báez, a ver qué opinan:
http://www.youtube.com/watch?v=tkbe-A4XTKE